Lo que nunca existió

Hay amores que no fueron,
pero laten en el silencio
como una flor que nunca abrió sus pétalos
y aun así perfuma el aire.

Hay verdades que se esconden
bajo la lengua,
palabras que tiemblan
antes de nacer,
miradas que dijeron demasiado
cuando el corazón aún callaba.

Nos mentimos sin saberlo,
creyendo que el silencio bastaba,
que el gesto o la costumbre
eran un idioma suficiente.
Y sin embargo, en lo profundo,
algo sabía que dolería un día
todo lo que no dijimos.

Fuimos dos que se rozaron
sin encontrarse,
dos mares sin orilla,
dos fuegos que no ardieron juntos
pero que aún se reconocen en el humo.

El tiempo pasó sobre nosotros
como una ola sin nombre,
borrando las huellas,
dejando la certeza tibia
de que hubo algo,
aunque la vida jure que no.

Y así, cada tanto,
cuando cae la noche y el alma se abre,
siento ese eco antiguo,
esa sombra luminosa
de lo que nunca existió
pero nunca se fue.

nunca

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