Quién

¿Quién guarda los sentimientos,
las horas de espera y los sueños que cosechamos en silencio?
¿Quién atesora las esperanzas, las tristezas,
los deseos de amor
y todas esas emociones que nacen cuando un ser humano siente profundamente por otro?
¿Dónde vive el guardián de los sueños y del amor?

Quizá habite en lo simple.
En una puesta de sol que nos aquieta,
una sonrisa sincera que ilumina sin esfuerzo,
en un abrazo cálido que nos recompone,
o en esa sonrisa que se nos instala al ver sonreír a alguien en una fotografía.
Son gestos pequeños, pero cargados de magia:
instantes que sanan, que nos devuelven la fe en la vida
y nos recuerdan que el amor —en todas sus formas— es un puente eterno.

Lunes… y vuelvo a preguntármelo.
Tal vez el guardián de los sueños vive justo ahí:
en todo lo que nos conmueve sin pedir permiso.

quién

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